El material del marco condiciona el aislamiento térmico. Las ventanas de PVC de 6 cámaras con Uw ≤ 1,0 W/m²K de marcas como Cortizo, Salamander o Rehau cuestan entre 350 € y 540 €/m². Las ventanas de aluminio con ruptura de puente térmico (RPT) con Uw ≤ 1,2 W/m²K de Technal, Cortizo o Strugal cuestan entre 400 € y 650 €/m². La madera, aunque ofrece un excelente aislamiento (Uw ≤ 0,8 W/m²K), requiere mayor mantenimiento y tiene un coste de 500-900 €/m².
El acristalamiento es tan importante como el marco. El vidrio doble bajo emisivo 4/16Ar/4 con cámara de argón (Climalit Plus o equivalente) reduce las pérdidas térmicas un 50% respecto a un vidrio simple. Para climas frías o certificaciones A/B, se recomienda vidrio triple 4/12Ar/4/12Ar/4 con Ug ≤ 0,6 W/m²K. El factor solar (g) debe equilibrarse entre captación invernal y protección estival: un g=0,50 es adecuado para la mayoría de climas españolas.
Las persianas motorizadas complementan el sistema de carpintería y mejoran el confort. Una persiana de aluminio motorizada con accionamiento Somfy cuesta entre 200 € y 380 €/m² de hueco. En combinación con domótica, permiten programar el descenso nocturno para reducir las pérdidas térmicas en invierno y el sobrecalentamiento en verano. Las persianas también mejoran el aislamiento acústico en 3-5 dB.
La puerta de entrada blindada es un elemento de seguridad y aislamiento. Una puerta clase 3 de acero y madera de marcas como Dierre o Mottura cuesta entre 1.500 € y 2.800 €. Debe incluir cerradura de seguridad multipunto, mirilla digital y aislamiento térmico con U ≤ 1,8 W/m²K. La instalación correcta es crítica: un mal enmarcado puede crear puentes térmicos y filtraciones de aire que anulan el rendimiento del producto.